viernes, 23 de enero de 2009

Lung Ta

Puede que te explote el pecho, o que creas que va a hacerlo.
Que una sensación de ahogo te inunde los pulmones antes justo de aferrarte a cualquier cosa más fuerte que tú mismo en este momento.
Puede incluso que sientas necesitar ciertos vínculos con tu dolor y el de todos para sacar de golpe toda la rabia interpuesta en el camino de tu razonamiento,
para cansarte antes de odiar sin saber a qué exactamente,
para pasar a recordar como es merecido.

El primer recuerdo que te viene a la cabeza es una sonrisa, siempre… siempre una sonrisa,
y unos ojos;
y cuando alguien te sonríe tú devuelves el gesto.
Hazlo, por él.




-Todos llevamos una parte de ti dentro, igual que tú llevas algo de cada uno.
Viaja con el viento que está entre nosotros.
Siempre estarás,
y siempre… siempre una sonrisa.
Dulces sueños.
Nos volveremos a encontrar amigo, compañero, y autor de cuentos inmensos.